¿Cómo afecta en las personas la falta de actividad física?

Permanecer en casa durante muchos días puede ser un reto para mantenernos físicamente activos sobretodo en los meses invernales. Debido a la situación actual, parece que se complica, pero ahora más que nunca no debemos olvidarnos de ello.

En diciembre de 2019, las autoridades chinas identificaron un nuevo tipo de virus denominado COVID 19. La OMS declaró el estado de pandemia mundial y muchos gobiernos decretaron un período de confinamiento prorrogable. La cuarentena que estamos viviendo, se caracteriza por dos aspectos fundamentales: el aislamiento de nuestros familiares y la restricción de movimiento, tan necesario para el ser humano. Este tiempo de reclusión obligatoria, se ha comprobado que produce daños psicológicos temporales y permanentes. Estrés, irritabilidad y tristeza aparecen ante una situación de soledad, incomunicación e incertidumbre. Algunas investigaciones sugieren que, las duraciones más largas de la cuarentena, se asocian específicamente con síntomas de estrés postraumático, conductas de evitación y enojo. Se analiza la actividad física en el hogar como fenómeno mediático, para luchar contra los desequilibrios emocionales del confinamiento y de mantenimiento de la salud.

Se ha comprobado que los períodos de cuarentena suelen causar daño mental en los individuos, ya que, entre otras cosas, somos seres sociales que necesitamos la comunicación interpersonal. No obstante, de esa convivencia por exceso, inusual y continua, también surgirán situaciones estresantes por falta de espacio vital. Las recomendaciones que realizan los gobiernos para que no salgamos de casa, en ocasiones se viven como auténticas amenazas y hacen sentir a la persona, como un proscrito, aunque vaya a la panadería de la esquina.

La falta de actividad física y el comportamiento sedentario puede repercutir de manera negativa en nuestro bienestar y calidad de vida. Existe una necesidad importante de mantener un nivel suficiente de ejercicio para la salud de las personas tanto física como psicológicamente.

Ésta, se relaciona con el estado de ánimo y puede tener efectos positivos en la salud mental y en situaciones de ansiedad o depresión. Estudios sugieren que el ejercicio moderado mejora el estado de ánimo o ayuda a mantenerlo en niveles altos

Para un ciudadano poco entrenado, la actividad física y el deporte es algo más que un hábito de catarsis, ya que podría convertirse en la salvación ante la enfermedad y se presenta como un verdadero aliado en la lucha contra el virus y contra sus efectos psicológicos. Diversos estudios demuestran la efectividad en el fortalecimiento del sistema inmunitario.

Podemos afirmar entonces, que la actividad física moderada se convierte en la mejor inversión en salud para un país.

¿A qué se denomina actividad física?

Es cualquier movimiento corporal producido por los músculos que gasta energía. El ejercicio físico es un tipo de actividad planificada, estructurada, repetitiva y realizada para mejorar el estado físico, es decir lo que conocemos como deporte

Realizar actividad física incluye otras actividades como jugar, caminar, tareas domésticas o el baile.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alerta de que el 23 por ciento de la población adulta y hasta el 81 por ciento de los niños no son suficientemente activos

Las recomendaciones mínimas de actividad física van de los 60 minutos diarios mínimos en el caso de niños y jóvenes, a entre dos horas y media y cinco horas a la semana en el caso de adultos

¿Qué consecuencias tiene la inactividad física?

La falta de actividad física es el cuarto factor de riesgo de mortalidad mundial ya que se asocia a un mayor riesgo de ciertas patologías. Las consecuencias más claras que produce la falta de actividad física son la tendencia al sobrepeso y la obesidad.

Practicar ejercicio físico y llevar una vida activa ayuda a mantener el peso, mejora la salud ósea y reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatías y diabetes.

¿Cómo afecta la falta de ejercicio en los niños?

La actividad física tiene un papel primordial en el crecimiento de los niños:

- Ayuda a desarrollar el aparato locomotor y obtener la masa ósea adecuada

- Ayuda a desarrollar un corazón y pulmones sanos

- Mejora la coordinación neuromuscular y el control de los movimientos

- Contribuye a mantener un peso corporal saludable

- Mejora el bienestar psicológico al favorecer las relaciones sociales, la autoestima y la percepción sobre su cuerpo.

Los juegos, deportes, actividades recreativas y la educación física, sea con la familia, EN EL CLUB,  en la escuela o en actividades de grupo, son formas de actividad física.

¿Cuáles son las consecuencias de no hacer actividad física en personas adultas?

La inactividad física tiene consecuencias en las personas adultas, aunque ya haya terminado el proceso de crecimiento. El sedentarismo afecta al peso, al nivel de colesterol, la densidad ósea y  aumenta el riesgo de accidentes cardio y cerebrovasculares, hipertensión y diabetes.

Además, la práctica de ejercicio físico es una buena manera de mantener el bienestar psicológico, una actitud positiva y activa ante las dificultades. El deporte también puede ser una forma de socialización.

Caminar, practicar ejercicios en el agua, nadar, ir en bicicleta o realizar ejercicios específicos para el desarrollo muscular son buenas actividades para personas mayores.

El ejercicio físico reduce el riesgo de infarto, de accidente cerebrovascular, el desarrollo de diabetes, de cáncer de colon y de mama, de hipertensión arterial, de depresión y previene caídas mejorando el rendimiento cognitivo y la aptitud aeróbica en los adultos mayores.

¿La actividad física podría tener algún riesgo?

Los beneficios de la realización de ejercicio físico superan ampliamente los posibles riesgos en determinados grupos de pacientes. La lesión musculoesquelética es el riesgo más común y los más graves, pero menos comunes serían las complicaciones cardiovasculares (arritmias, muerte súbita, infarto de miocardio u otra).

¿Qué incidencia tiene en el estrés?

El ejercicio físico promueve el bienestar físico y psicológico, se asocia con mejoría en la postura y reducción de dolores musculares y con reducción de la ansiedad y depresión.

Asimismo, los beneficios se vuelven más marcados cuando se combina la actividad física con otros cambios del estilo de vida, como una dieta saludable y la reducción del consumo de alcohol.

ACTIVIDAD FÍSICA Y EFECTOS PSICOLÓGICOS DEL CONFINAMIENTO POR COVID-19 

Según los estudios analizados, sus autores parecen coincidir en que los efectos psicológicos del confinamiento son:

En la población en general:

La ansiedad y el miedo provocados por la sensación de vivir una catástrofe mundial.

El temor por la pérdida de puestos de trabajos o, el descenso de ingresos o recursos financieros.-

Incertidumbre ante el futuro, pues no se sabe lo que va a ocurrir y no tenemos el control de la situación.

La frustración personal, que nos lleva a la apatía o a la búsqueda constante de información actualizada, lo que provoca ansiedad de estado que afectan a las relaciones personales. 

Otra consecuencia, es la soledad, sobre todos de las personas mayores. El ser humano necesita comunicarse con otras personas y contactar para transmitir sentimientos e ideas. Cuando se sufre la privación de este contacto, surge la tristeza y la depresión.

En la población infantil:

En el caso de los niños, ciertos estudios afirman que las secuelas psicológicas o traumas tras la pandemia, podrían caracterizarse por síntomas de estrés postraumático, regresiones a etapas anteriores, agresividad y rebeldía, o incluso desórdenes en el sueño. Hay que tener en cuenta, que los niños absorben el clima emocional que trasmiten sus padres en el hogar.

Otro efecto fisiológico es la obesidad, ya que se descuida la alimentación y se busca un remedio contra la ansiedad.

El confinamiento también agravará las patologías preexistentes al período de reclusión en los hogares.

Los niños tendrán problemas en la regulación emocional y conductual, pues se encuentra en pleno desarrollo y sufren una privación de movimiento, juego en la calle e interacción social. Además, necesitan rutinas y hábitos para sentirse seguros, lograr la estabilidad y seguir su ritmo biológico.

La restricción de movimiento provocará enfados, llantos, miedos, trastornos alimentarios y cierta hiperactividad.-

A combatir el sedentarismo:

Ante ello, te invitamos a Asociación Italiana a realizar rutinas de ejercicio en el gimnasio de Lunes a Viernes, o entrenar rugby en el polideportivo, practicar tenis en edades desde los 8 a los 60 años en las canchas de polvo de ladrillo, podés traer a tus niños a jugar al básquet a partir de los 4 años  y al vóley femenino desde los 6 años. Te esperamos en el club, no tenés excusas para quedarse quieto.

Fuente:  

www.efdeportes.com

https://www.hospitalaleman.org.ar

https://www.institutotomaspascualsanz.com 

https://nestlefamilyclub.es/

Actividad física y efectos psicológicos del confinamiento por covid-19 - Eliseo Andreu Cabrera. Profesor Titular de Universidad Departamento de Psicología Evolutiva y Didáctica Facultad de Educación. Universidad de Alicante.