Es la ausencia que duele y que a pesar de los años es difícil de olvidar. Don Antonio Golob era inquieto y siempre tenía ideas claras y renovadoras pensando en el futuro de su empresa (Golob Semillas) y de Asociación Italiana. Estaba convencido de que todo era posible. Es más le gustaban los desafíos y hasta conseguirlos no cejaba en su intento. Dirigentes intachables de los que casi no quedan. Dedicado en absoluta con pasión a lo que se proponía y lograba. Supo enseñar el camino a recorrer y producir cambios en el Club. Un visionario total. Con su maquina de escribir a cuestas, la vieja y queridísima, "Olivetti",  le daba rienda suelta a los sueños e ilusiones que después plasmaba en realidades invencibles. Cunado muchos piensan que el paso del tiempo hace olvidar todo, nosotros entendemos que, su presencia aún se pasea por el lugar diagramando la eternidad absoluta de su querida Institución, de su amada Asociación Italiana. Hoy se cumplen 7 años de la partida de Don Antonio Golob y siempre es bueno recordarlo.