Una fiesta, sencillamente una fiesta, es lo que se vivió en el estadio “Antonio Golob”. Allí la fuerza del interior quedó demostrada con el empuje en cancha de los principales protagonistas pero fundamentalmente con el apoyo y el aliento de la gente. Los fieles seguidores que estuvieron a lo largo de las jornadas se robaron la atención. Gorro, papelito y vincha una cuestión popular expresada en una convocatoria notable. Para destacar el comportamiento y la educación deportiva de ambas Instituciones, que no hacen otra cosa más que ratificar el compromiso ante la sociedad y demuestran que por algo crecen a diario, solo en más de una oportunidad con la confianza de los socios y allegados que apuestan a futuro por estos pibes. Comportamiento ejemplar el que nos llena de orgullo a todos. A la hora de los partidos, sin desmerecer a nadie, los elencos de la Ciudad brindaron todo su repertorio, con pibes del Club que son los que defendieron los colores del alma en el torneo Provincial que consagró a Progresista. Para que se entienda. El nivel exhibido no sorprende porque semanas atrás lo habían puesto a consideración en distintos puntos del Chaco. Apostar por ellos, léase el semillero, es la clave de cara a lo que viene. En una sociedad que vive “afiebrada” y en la cual sobran momentos desagradables, Italiana, Hércules y los defensores a ultranza del básquet nos dieron un claro ejemplo de cómo lograr una armonía deportiva premiando con el aplauso a ganadores y perdedores. Eso vale más que todo el oro del mundo o alguien tiene dudas ?.